"El Cosmos está constituido por todo lo que es, lo que ha sido o lo que será" Carl Sagan

31 marzo 2009

Diez cosas que no sabías sobre Plutón (2)

El 13 de marzo de 2009 se cumplieron 79 años del anuncio del descubrimiento de Plutón. En aquel momento se lo consideró un planeta, hoy ya no es tal. No importa si algunos siguen creyendo que Plutón es un planeta, otros que es un mero planeta enano —como yo— o una bola de hielo o si para la mayoría el nombre sólo se parece al de un personaje de dibujos animados, porque aún así es un cuerpo astronómico muy interesante. Y hoy en día los astrónomos saben mucho más sobre este planeta enano que en 1930.

Crédito Poor Pluto de Mathias Pedersen

Estas razones llevaron a Phil Plait —defensor de la planetidad de Plutón— a publicar todo lo que se sabe sobre Plutón en diez breves secciones, como en su momento hizo con la Galaxia de la Vía Láctea.

El perihelio de Plutón

Las órbitas de Plutón y Neptuno se cruzan, pero los planetas nunca colisionarán.
Cuando era chico sabía que Plutón por casi exactamente 20 años se iba a encontrar más cerca del Sol que Neptuno. Pero no entendía por qué estos planetas no podían chocar entre sí: 248 años parecen mucho tiempo para dar una vuelta alrededor del Sol, pero desde que se formó el Sistema Solar, Plutón ya completó 18 millones de órbitas. ¿Cómo puede ser que no chocaran?

El problema es sólo aparente y nace de una descripción imprecisa pero comúnmente utilizada: la gente dice que la órbita de Plutón cruza la de Neptuno, ¡pero las órbitas no se cruzan! Esto es, en realidad las órbitas nunca interactúan. No obstante, Plutón llega a estar más cerca del Sol que Neptuno. ¿Cómo puede ser esto?

(Clic en la imagen para ampliarla.)

La explicación es que la órbita de Plutón está inclinada con respecto a la de Neptuno. Si se mira una imagen del Sistema Solar desde "arriba" —ya sé que no hay "arriba" en el espacio, pero para los astrónomos uno está arriba si el polor norte del Sol está hacia arriba— parece que las órbitas de los planetas se intersecan. Pero la órbita de Plutón está inclinada unos 17 grados respecto del plano del Sistema Solar —definido como el plano que corta el ecuador solar, esto es, el plano imaginario que contiene la órbita de la Tierra alrededor del Sol, también llamada la eclíptica—.

Por esto mismo si se mira al diagrama de las órbitas tomando en cuenta lo dicho, la órbita de Plutón nunca cruza físicamente la de Neptuno, puesto que está por encima de ésta cuando Plutón se encuentra más cerca del Sol. En síntesis, si uno mira las cosas desde otro punto de vista, no desde "arriba" sino con cierto ángulo, entonces es fácil darse cuenta de que las trayectorias de los dos planetas nunca se encontrarán.

Aquí encontrarás el resto de la serie.

Fuente: Bad Astronomy Blog (en inglés).

Vía El Sofista

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Astrónomo de SETI comenta (2ª parte)

Conversación con Seth Shostak acerca de la importancia de estar a la escucha de señales extraterrestres

Crédito: SETI

La noticia: ¿Alguna vez ha imaginado cómo sería el primer momento de un contacto alienígena? Quizá una criatura verde y resbalosa descendiendo de una nave con forma de disco, o quizá solo sea una señal de radio repetitiva.

Para descubrir lo que piensan los expertos, Discovery Space se enlazó con Seth Shostak, astrónomo Señor en el Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI por sus siglas en inglés) quien fue consultor del (remake) de la película “The Day the Herat Stood Still”.

2ª parte
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SethHeartsAliens (1:22 PM): Bueno, ese es un buen punto. Quizá ellos no tienen una razón para enviar mensajes de radio, por ejemplo, directamente a la Tierra.
Por otro lado, quizá nos encontremos en la ruta de una señal de transmisión galáctica…una que no sea dirigida específicamente a nosotros. Nosotros podríamos detectarla.

Dave on Earth (1:24 PM): Entiendo, entonces no tiene que er el por qué ellos quisieran/necesitaran transmitir. ¿Usted piensa que es seguro asumir que los extraterrestres inteligentes son tan curiosos como nosotros?

SethHeartsAliens (1:24 PM): Si, ¡y eso requiere leer sus mentes! En verdad dudo que podamos hacer eso. Estoy seguro que la curiosidad es algo que cualquier ser inteligente (incluyendo las máquinas) debe tener. Es una característica valiosa.
Y no es una característica que sea solamente humana. Muchos animales muestran curiosidad y en ocasiones esto resulta afortunado (por ejemplo, con algo bueno para cenar)
Nosotros tenemos curiosidad por saber si existen marcianos, ¡aun cuando se necesite un microscopio para poder verlos!
Dave on Earth (1:26 PM): ¿Eso significa que quien quiera que este “ahí afuera” debió crecer como una especie de acuerdo a la evolución?

SethHeartsAliens (1:27 PM): Bueno, al menos al inicio. Estoy seguro de que cualquier extraterrestre que exista comenzó siendo un ser biológico. Incluso si después se transformaran en máquinas.

Dave on Earth (1:27 PM): Sus “máquinas pensantes” serían diferentes ¿cierto?
Esperemos que sean lo más lejano a lo que vemos en las series de “Terminator”

SethHeartsAliens (1:27 PM): Bueno, el personaje de Terminator luce muy parecido a … ¡nosotros!
Las maquinas podrían parecerse mucho a los circuitos y celdas solares, por lo que nosotros sabemos. Simplemente flotando en el espacio. Nada muy atractivo a menos que usted sea otra máquina.

Dave on Earth (1:29 PM): Usted mencionó a los marcianos. ¿Cómo el encontrar apenas unos microbios no nativos de la Tierra en el Planeta Rojo podrían cambiar las cosas?

SethHeartsAliens (1:29 PM): Eso sería una algo muy grande. No por el hecho de encontrar seres vivos en un charco cenagoso, eso lo puede hacer en los charcos de su propio vecindario. Pero encontrar microbios marcianos sería decir “La vida podría existir en cualquier parte por que, miren, el siguiente planeta a nosotros ¡también tiene vida!”

Dave on Earth (1:29 PM): Bueno, hemos tenido demasiadas falsas alarmas que fueron en su momento grandes noticias.

SethHeartsAliens (1:30 PM): Si, bueno, en la ciencia es común que se produzcan falsas alarmas

Dave on Earth (1:30 PM): Ya veo, así pues no es solo que sea vida en si, sino el hecho de encontrarla en otras partes. Y eso significaría que tenemos más probabilidades de encontrar seres que sean, aunque sea un poco, similares a nosotros.

SethHeartsAliens (1:31 PM): Bueno, la vida en si misma también seria interesante. Pero lo que sería más importante de la historia es que nos indicaría que muy probablemente en otros mundos también exista vida.
Por supuesto que la vida marciana podría no ser muy similar a la nuestra. Podría no tener ADN por ejemplo. Todos los biólogos querrían saber “¿cómo se puede tener vida sin ADN?” Aunque claro, existe otra posibilidad.

Dave on Earth (1:32 PM): ¿cuál?

SethHeartsAliens (1:32 PM): ...esta es que la vida marciana infectó a la Tierra hace mucho tiempo. Así que los marcianos y nosotros podríamos estar relacionados. Pero es solo una idea. Solo lo sabremos a ciencia cierta si alguna vez encontramos vida en Marte. A mi me agrada la idea de que pudiéramos ser descendientes de marcianos… pero es algo que aunque me agrada no necesariamente es posible que ocurriera.
Lo que compartimos con cualquier extraterrestre es el hecho de que todos nos formamos del polvo de las estrellas.

Dave on Earth (1:36 PM): Buen punto. Hagamos un resumen:
No tenemos idea de cómo pueden ser los extraterrestres, pero si alguna vez recibimos una señal probablemente venga de una máquina, ellos vivirán más tiempo y probablemente sean más inteligentes que cualquier ser biológico. Tampoco sabemos si los extraterrestres quisieran contactarnos y, de hacerlo, qué podrían hacer. Pero quien quiera que ellos sean, probablemente iniciaron su existencia como seres biológicos y evolucionaron con los mismos principios aplicados a todo en la Tierra.
Y no importa donde “ellos” sean, nosotros como ellos, incluso si son máquinas, estamos hechos de polvo de estrellas.

SethHeartsAliens (1:37 PM): Ese fue un buen resumen.
Por supuesto, solo sabremos si esto es verdad cuando detectemos una señal o encontrandolos de otra manera.
¡Es por eso que debemos seguir buscando!

Dave on Earth (1:38 PM): Mi gran pregunta final es:
¿Por qué cree que los humanos debamos buscarlos, o escucharlos?

SethHeartsAliens (1:38 PM): Bueno, existen muchas razones que se le pueden ocurrir para escuchar señales. Quizá, si escuchamos cualquier cosa, y podemos comprenderla, podamos aprender cosas importantes.
Esa es una posibilidad
Podríamos también aprender que la Tierra no es tan especial, y eso sería algo interesante de conocer.
Pero pienso que la verdadera razón por la que buscamos es, como mencionó anteriormente…curiosidad.
Ya hemos conversado al respecto. Es una cualidad humana(aunque no exclusiva de humanos) y es algo muy bueno.
¿Por qué otra razón uno querría conocer qué hay en el fondo del océano? ¿O en el lado oscuro de la Luna?
La curiosidad nos lleva a explorar. Y la exploración es algo maravilloso que podemos hacer.
Esa es mi opinión personal. Podríamos sentarnos y jugar solitario para siempre. Pero la exploración es lo importante.
Descubramos que es lo que el Universo nos ofrece.

Dave on Earth (1:41 PM): Muchas gracias, Seth

SethHeartsAliens (1:41 PM): Ha sido divertido.

Traducido para Astroseti.org por: Lourdes Cahuich

Accede desde aquí al resto de esta serie.

Enlace: http://dsc.discovery.com/space/im/alien-contact-seth-shostak-02.html

Vía Astroseti

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Astrónomo de SETI comenta (1ª parte)

Los Extraterrestres probablemente sean robots

La noticia: ¿Alguna vez ha imaginado cómo sería el primer momento de un contacto alienígena? Quizá una criatura verde y resbalosa descendiendo de una nave con forma de disco, o quizá solo sea una señal de radio repetitiva.

Para descubrir lo que piensan los expertos, Discovery Space se enlazó con Seth Shostak, astrónomo Señor en el Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI por sus siglas en inglés) quien fue consultor del (remake) de la película “The Day the Herat Stood Still”.

Crédito: SETI

Dave on Earth (1:01 PM): Hola Seth ¿cómo estás?

SethHeartsAliens (1:02 PM): Muy bien, Dave

Dave on Earth (1:03 PM): Excelente. Estamos aquí para conversar sobre extraterrestres… pero antes de comenzar ¿cual es tu relación con la vida extraterrestre?

SethHeartsAliens (1:03 PM): Bueno, mi trabajo es buscarlos. No en la Tierra, busco extraterrestres que estén en otros mundos, enviándonos transmisiones de radio.

Dave on Earth (1:04 PM): Sé que algunos opinan diferente, pero yo supongo que no hemos hecho contacto con extraterrestres aún ¿es correcto?

SethHeartsAliens (1:05 PM): Es correcto. Aún no hemos recibido alguna señal de radio que sea evidentemente una señal extraterrestre. Estamos buscando, por supuesto, y nuestra búsqueda se está acelerando.

Dave on Earth (1:05 PM): ¿Qué hay con respecto a la señal “Wow”?

SethHeartsAliens (1:05 PM): Bueno, esa fue una extraña señal recibida en 1977 con una antenna en Ohio. Nadie sabe aún qué fue, pero solo se recibió una vez. Por lo que, si no puedes observarla de nuevo, si solo lo escuchas una vez, entonces no se puede afirmar que fue ET. Simplemente no sabemos.

Dave on Earth (1:06 PM): Gracias. Si hiciéramos contacto ¿Tiene alguna idea de cómo podrían ser los extraterrestres?

SethHeartsAliens (1:07 PM): Esa es una pregunta que todo el mundo hace.
En las películas frecuentemente se parecen a nosotros, tienen dos brazos, dos piernas y dos ojos, etc. Pero en realidad, si uno va al zoológico más cercano y observa a las criaturas en el, ELLAS no se parecen a nosotros. Así pues opino que los extraterrestres tampoco se parecerán a nosotros. Mi opinión personal es que, si encontramos una señal, ésta vendrá de una sociedad más avanzada que la nuestra. Es posible que ellos ya hayan inventado las máquinas que piensan.

Dave on Earth (1:08 PM): ¿Máquinas que piensan?

SethHeartsAliens (1:09 PM): Si, estoy dispuesto a apostarte una comida que cualquier señal que encontremos vendrá de… tu lo dijiste, ¡máquinas pensantes!.

Dave on Earth (1:09 PM): Entonces ¿mi computadora podría ser extraterrestre?

SethHeartsAliens (1:09 PM): Bueno, no se que tan inteligente es su computadora. Cuando sea lo suficientemente inteligente como para hacer su trabajo en lugar de usted, estaré dispuesto a admitir que esta podría ser como un extraterrestre

Dave on Earth (1:09 PM): La que uso actualmente es bastente tonta, pero tiene sus trucos bajo la manga de silicio.

SethHeartsAliens (1:10 PM): Que gusto saber que tiene mangas. Pero esta sería el tipo de máquina que podría enseñar química a nivel preparatoria o escribir “La Gran Novela Americana”

Dave on Earth (1:10 PM): Honestamente, yo no imagino máquinas cuando pienso en extraterrestres. ¿Por qué usted cree que serán máquinas y no seres vivos?

SethHeartsAliens (1:11 PM): Pienso que es una cuestión de escalas de tiempo. Imagina una sociedad extraterrestre que invento la radio, de manera parecida a como lo hicimos nosotros hace 100 años. Un siglo después ellos inventan las computadoras. Y otro siglo después ellos inventan las máquinas pensantes. Entonces: si cualquier extraterrestre que pudiéramos escuchar se encuentra varios siglos por delante de nosotros, ellos ya habrán inventado a sus sucesores.

Dave on Earth (1:12 PM): Ya veo, ¿no le parece que es un poco deprimente?

SethHeartsAliens (1:12 PM): Pienso que solo nos estamos dejando llevar por nuestros deseos cuando imaginamos a los extraterrestres como masas protoplásmicas similares a nosotros.

Dave on Earth (1:12 PM): Es verdad, supongo que nunca me gusto ese robot de “Perdidos en el Espacio”. No me gustaría conocer a este tipo de “máquina pensante”, son demasiado molestos, preferiría conocer a otras masas protoplásmicas.

SethHeartsAliens (1:12 PM): A mi las máquinas no me molestan; incluso podríamos ser sus mascotas.
Robert May, si, yo conocí a esta persona. Era un robot muy limitado. Todo lo que sabía hacer era dar vueltas en el paisaje diciendo “¡Pelígro, Will Robinson!”, un perro puede hacer más que eso.
Pienso que las máquinas que tendremos dentro de cien años serán mucho más sofisticadas.

Dave on Earth (1:14 PM): Bien, permíteme replantear mi gran pregunta: ¿Qué apariencia tendría una “máquina pensante”? Obviamente es un terreno de mucha especulación pero es nuestro trabajo pensar al respecto.

SethHeartsAliens (1:14 PM): Bueno, puede que no importe mucho la apariencia que tienen. Y como lo has indicado, no lo sabemos. Pero quizá estén enviando como señales de luz o de radio que nuestros telescopios puedan detectar. Esa es una manera de encontrarlos, quizá sea la mejor manera.
Otra posibilidad es que ellos estén construyendo estructuras gigantes que nosotros podamos ver.

Dave on Earth (1:15 PM): ¿Existe la posibilidad de que SETI y los demás estén buscando en el lugar equivocado?

SethHeartsAliens (1:15 PM): Por supuesto que existe la posibilidad de que no estemos hacienda lo correcto, pero si no lo sabemos, al menos pienso que debemos hacer ALGO al respecto. Nunca encontraremos a los extraterrestres si bajamos las manos y decimos “¡no sabemos dónde buscar!”
Es mejor explorar y no encontrarlos que no explorar y tener la garantía de nunca encontrarlos

Dave on Earth (1:17 PM): Gracias. Ahora otra pregunta… ¿alguna vez ha considerado el por qué ellos querrían contactarnos, y si usted tendría temor de nunca hacer contacto?

SethHeartsAliens (1:17 PM): Bueno, ciertamente no temo escucharlos por radio. Después de todo, ellos no sabrán que nosotros los estamos escuchando.

Dave on Earth (1:18 PM): ¿Que tal si su saludo formal fuera morder uno de nuestros brazos o algo así?

SethHeartsAliens (1:18 PM): Si alguna vez los extraterrestres llegaran a la tierra, bueno eso podría ser un poco diferente. De hecho, por lo general cuando una sociedad avanzada visita a una menos avanzada, son malas noticias para la menos avanzada.
Francamente, no se por qué querrían visitarnos. Pienso que es poco probable que los extraterrestres sepan siquiera que estamos aquí.

Dave on Earth (1:19 PM): Ya veo, he aquí otro pensamiento deprimente: ¿Qué tal si saben de nosotros, pero nos evitan por complete? Quizá ellos piensen que olemos mal, o que somos irresponsables con nuestro planeta.

SethHeartsAliens (1:19 PM): Cielos, a nadie le gustaría ser un apestado. Pero como dije, no creo que ellos sepan a que olemos o como tratamos nuestro planeta. Y eso se debe a que las señales que les darían esa información, por ejemplo, las señales de TV, aún no los han alcanzado.
Ellos podrían saber sobre el oxígeno en nuestra atmósfera y eso podría decirles acerca de las plantas en la Tierra. Pero dudo que puedan saber algo sobre los humanos. Puede ser que ellos vengan a la Tierra a salvar los nogales, pero realmente lo dudo.

Accede desde aquí al resto de esta serie.

Enlace: http://dsc.discovery.com/space/im/alien-contact-seth-shostak.html

Vía Astroseti

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Cubitos de hielo en el espacio

Los investigadores determinan la composición y órbita de dos lunas en los límites de nuestro Sistema Solar.

Este diagrama muestra el movimiento de la luna más grande y exterior, Hi’iaka y la luna interior Namaka orbita el planeta enano Haumea (punto central azul). Los movimientos se muestran para 2005 (en rojo) y para 2008 (en púrpura).D. Ragozzine

Se necesitaría un vaso realmente alto para contener los dos objetos espaciales que los investigadores han identificado ahora como cubitos de hielo en los límites de nuestro Sistema Solar. El mayor de los cuerpos helados tiene aproximadamente el diámetro de Ohio, la menos de las dos el de Rhode Island. Ambos cuerpos son lunas del planeta enano Haumea. El trío, descubierto a finales de 2004 y 2005, residen en el Cinturón de Kuiper, una reserva de objetos más allá de la órbita de Neptuno cuyo habitante más famoso es Plutón.

El espectro tomado de la mayor y más exterior de las dos lunas, llamada Hi’iaka, tenía indicaciones de que su superficie, al contrario que la mayor parte de los objetos del Cinturón de Kuiper, está hecho de hielo de agua casi cristalina y pura. Ahora, un nuevo espectro tomado con el Telescopio Espacial Hubble, no sólo confirma la composición de Hi’iaka, sino que por primera vez también muestra la superficie de la luna menor, Namaka, que tiene la misma composición. Debido a que ambas lunas son demasiado pequeñas para haber pasado por calentamientos y enfriamientos que habría provocado que los elementos más pesados cayeran hacia el núcleo, las superficies heladas es probable que sea justas representaciones del interior de las lunas.

“Estos objetos podría ser, básicamente, cubitos de hielo”, dice Michael Brown del Instituto Tecnológico de California en Pasadena, co-descubridor de Haumea y sus lunas. Brown y su colega de Caltech Wesley Fraser describen las nuevas observaciones on-line en arxiv.org/abs/0903.0860 y en el ejemplar del 10 de abril de Astrophysical Journal Letters.

Los helados hallazgos son sólo una curiosidad cósmica. Haumea, cuyo rápido giro se cree que ha modificado su forma hacia un balón de rugby aplastado, está glaseado con hielo de agua. (El interior del planeta enano, por el contrario, está hecho de material mucho más denso). La similitud entre la superficie de Haumea y sus lunas sugieren con fuerza que estos satélites no eran residentes del Cinturón de Kuiper que fueron capturados por Haumea, sino que fueron arrancados de la superficie del planeta enano como resultado de un evento cataclísmico.

Efectivamente, Haumea es el único objeto del Cinturón de Kuiper conocido que tiene una familia colisional — trozos creados cuando un gran impactador, tal vez de 500 km de diámetro, impactó con el planeta enano en el pasado lejano.

En la mitología hawaiana, Hi’iaka y Namaka eran hijas de Haumea, la diosa de la fertilidad, y los nuevos hallazgos proprocionan pruebas frescas de que estas lunas son, efectivamente, la prole del planeta enano, dice Brown.

“En un valor nominal, parece que la familia colisional de Haumea y las lunas son una y la misma — el producto de algún extraordinario evento” en los inicios de la historia del Sistema Solar, comenta Daniel Fabrycky del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica en Cambridge, Massachussetts.

En un estudio aparte, Brown y su colega de Caltech Darin Ragozzine usaron tanto el Hubble como el Observatorio Keck en la cima del Mauna Kea en Hawai para seguir los movimientos de las dos lunas parientes en relación a Haumea. Esta observación detallada de las órbitas de las lunas revelan que, vistas desde la Tierra, Namaka y Haumea comenzaron a transitar, o pasar una frente a otra, hace dos años. Los investigadores publicaron sus hallazgos on-line el 26 de marzo en arxiv.org/abs/0903.4213, y el informe también aparecerá en un próximo ejemplar de Astronomical Journal.

A lo largo de los próximos años, Namaka viajará a través de distintas secciones de Haumea. La duración de cada paso y la cantidad de luz atenuada de Haumea revelará la forma exacta y el tamaño de ambos cuerpos, dice Ragozzine.

Un evento particularmente raro e intrigante tendrá lugar el próximo 2 de julio, añade, cuando Namaka pase frente a Hi’iaka. Las observaciones de este paso podrían revelar una buena cantidad de nueva información sobre ambas lunas.


Autor: Ron Cowen
Fecha Original: 27 de marzo de 2009
Enlace Original

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Escuchar las magnetosferas de exoplanetas habitables

¿Hay una nueva forma de buscar exoplanetas habitables similares a la Tierra? De acuerdo con un investigador del Laboratorio de Investigación Naval de los Estados Unidos, existe una obvia, aunque ingeniosa forma, de escuchar estos mundos.

Como en la mayor parte de las búsquedas de exoplanetas similares a la Tierra, estamos buscando las características de nuestro propio planeta. Pero, ¿qué necesitamos para sobrevivir en la Tierra? Obviamente necesitamos agua y la mezcla correcta de oxígeno y otros gases atmosféricos, pero ¿qué hay de la burbuja magnética en la que vivimos? La magnetosfera terrestre nos protege de los males que el Sol arroja contra nosotros, evitando que la atmósfera quedase erosionada hacia el espacio y desviando la radiación dañina para la vida.

Aunque aún tenemos que desarrollar radiotelescopios lo bastante sensibles, puede ser posible en un futuro detectar las ondas de radio generadas por partículas cargadas en vientos solares que interactúan con magnetosferas exoplanetarias similares a la Tierra. Si hay una magnetosfera, debe haber una atmósfera protegida. Si hay una atmósfera, tal vez haya una vida abrigada debajo…

La Tierra tiene la única señal de vida de la que tenemos conocimiento, por lo que es lógico que busquemos planetas similares a la Tierra orbitando estrellas como el Sol. De hecho, el reciente lanzamiento del telescopio espacial Kepler hará ambas cosas. No obstante, no sólo las estrellas similares al Sol pueden albergar planetas rocosos como la Tierra en sus zonas habitables. Las estrellas pueden tener muchos tipos, y dependiendo de la cantidad de energía que irradian, la distancia de las zonas habitables de las estrellas será diferente.

La zona habitable de una estrella a menudo es conocida como la “zona Ricitos de Oro”, dado que la energía recibida por un planeta en esta zona es justo la necesaria para que medre la vida en un planeta como la Tierra (es decir, no está demasiado caliente, ni demasiado frío, sino justo en su punto). De hecho, en un reciente artículo de Paul Gilster en Centauri Dreams, se examinan las posibilidades de exoplanetas similares a la Tierra orbitando pequeñas enanas rojas. Las enanas rojas fueron descartadas anteriormente como posibles padres de exoplanetas habitables en su órbita (dado que la cantidad de material proto-planetario sería bajo, reduciendo la probabilidad de formar grandes mundos similares a la Tierra), pero parecería que puede haber una posibilidad de que se formasen un puñado de planetas se masa de la Tierra. Las enanas rojas forman el 70% de todas las estrellas observadas, por lo que cualquier posibilidad de que haya exoplanetas de masa de la Tierra orbitando enanas rojas es una posibilidad que merece la pena estudiar.

OK, ahora podemos buscar exoplanetas que muestran un periodos que refleja su masa y por tanto la distancia a su estrella madre. Si orbitan dentro de la zona habitable de la estrella, tal vez encontremos candidatos similares a la Tierra y por tanto llevar a cabo una búsqueda detallada de vida. En este caso, podríamos posiblemente hacer un análisis espectroscópico del planeta similar a la Tierra cuando pase frente a su estrella madre (tránsito). Esto puede revelar los constituyentes de la atmósfera del planeta. Si hay oxígeno y vapor de agua, tal vez encontremos un candidato para un exoplaneta similar a la Tierra capaz de sostener vida. Pero, ¿existe otro indicador sobre si el exoplaneta observado podría soportar vida? ¿Qué tal intentar observar emisiones de radio procedentes de magnetosferas exoplanetarias?

Aunque necesitaríamos un radiotelescopio espacial 100 veces más sensibles de lo que actualmente tenemos, Joseph Lazio del Laboratorio de Investigación Naval en Washington DC sugiere en un reciente artículo que deberíamos al menos observar la posibilidad de detectar auroras en exoplanetas. “Esto es algo que creemos que merece la pena estudiar a un nivel modesto”, dice Lazio, “los beneficios podrían ser inmensos”.

En la Tierra, observamos auroras en la atmósfera superior polar (la Aurora Boreal normalmente en las regiones árticas, y la Aurora Austral en las regiones antárticas). Cuando las partículas cargadas del viento solar interactúan con la magnetosfera terrestre, caen en espiral a lo largo del flujo magnético, y son inyectadas en la ionosfera polar. Las partículas solares interactúan con gases atmosféricos, generando luz en forma de auroras. Cuando los electrones interactúan con el campo magnético de la Tierra, generan ondas de radio que pueden recibirse en la Tierra (en frecuencias entre 400 y 1000 Hz). No obstante, la mayor parte de la energía de las ondas de radio se libera al espacio, haciendo de nuestra magnetosfera el transmisor de radio más potente de la Tierra.

Por tanto, si la magnetosfera de la Tierra puede generar ondas de radio y si los exoplanetas poseen magnetosferas, entonces tal vez podemos recibir sus emisiones de radio durante la actividad auroral exoplanetaria. Aunque la señal es probable que sea muy débil, los científicos están entusiasmados con esta posibilidad, incluso señalando que este método podría ser capaz de detectar exoplanetas antes que otras técnicas tradicionales de búsqueda. No obstante, la clave de esta investigación es el hecho de que nuestra magnetosfera protege la vida de la Tierra, tal vez si podemos detectar magnetosferas exoplanetarias, puede ser un indicador de un mundo alienígena habitable…


Autor: Ian O’Neill
Fecha Original: 26 de marzo de 2009
Enlace Original

Vía Ciencia Kanija

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La vuelta al mundo en 80 telescopios, con la ESA

El próximo 3 de Abril los astrónomos de la ESA participarán en ‘La vuelta al mundo en 80 telescopios’, una transmisión a través de la web (webcast) única, en directo, que forma parte de ‘100 Horas de Astronomía’, uno de los proyectos estrella del Año Internacional de la Astronomía 2009. El público podrá echar un vistazo a las salas de control de los telescopios espaciales de la ESA XMM-Newton e Integral, situadas en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), cerca de Madrid.

 

Credits: James White/signalnoise.com/IAU/IYA2009

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado 2009 como el Año Internacional de las Astronomía (IYA 2009). Este programa global ha sido iniciado por la Unión Astronómica Internacional y la UNESCO para contribuir a que los ciudadanos del planeta redescubran su lugar en el universo, observando el cielo diurno y nocturno. 100 Horas de Astronomía es un proyecto clave dentro del IYA 2009.

La vuelta al mundo en 80 telescopios es una transmisión en directo de vídeo por la web que comenzará el 3 de Abril a las 11:00 CEST. Trasladará a los espectadores a algunos de los más avanzados observatorios tanto basados en tierra como espaciales.

Los espectadores podrán ver lo que está ocurriendo en un observatorio de su país o al otro lado del planeta. También podrán enviar preguntas y mensajes, contemplar nuevas imágenes del cosmos y descubrir a qué se dedican los astrónomos en cada momento.

Este webcast está organizado por el Observatorio Austral Europeo (ESO). La ESA emitirá desde ESAC, en España. Permitirá a los espectadores conocer las instalaciones en tierra de dos telescopios espaciales, XMM-Newton e Integral, y a algunos de los astrónomos que trabajan en estas misiones.

También podrán echar un vistazo furtivo a una imagen de la galaxia Messier 82 obtenida hace poco con XMM-Newton, y será una oportunidad para participar en una competición estudiantil usando datos del satélite Integral.

Para más información, ver las páginas de IYA 2009 de la ESA.

Vía ESA

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30 marzo 2009

Posible quinta fuerza haría improbable la detección de la materia oscura

Nadie saben exactamente qué podría ser la “quinta fuerza” pero unos estudios han demostrado que, si existe una quinta fuerza de largo alcance, podría tener efectos sorprendentes sobre la formación de las estructuras del universo. Una quinta fuerza podría reducir las discrepancias entre la teoría y la observación en distintas áreas de la cosmología.

En esta imagen del Cúmulo Bala, el área azul muestra lo que se cree que es materia oscura. Los físicos están investigando conexiones entre una posible quinta fuerza y la detección directa de la materia oscura. Fuente de la imagen: NASA / CXC / CIA / STSci / Magellan / Univ. of Ariz. / ESO.

Ahora, como ha demostrado una nueva investigación, una quinta fuerza podría estar conectada a la materia oscura. En un artículo publicado en Physical Review Letters, los físicos Jo Bovy y Glennys Farrar quedaron sorprendidos al descubrir que una quinta fuerza en el sector oscuro podría colocar restricciones sobre la materia oscura que podrían básicamente excluir su detección directa a través de interacciones independientes del espín. Inversamente, si futuros experimentos detectan interacciones independientes de espín de materia oscura, entonces cualquier quinta fuerza en el sector oscuro debe ser tan débil que se haría astrofísicamente irrelevante.

“Nuestro estudio demuestra que podemos restringir fuertemente algunas propiedades de la materia oscura, es decir, la combinación de su interacción con el sector visible y la fuerza de una quinta fuerza de largo alcance entre las partículas de materia oscura, a través de experimentos con materia común”, dijo Bovy, estudiante de doctorado en la Universidad de Nueva York, a PhysOrg.com. Sobre qué escenario parece más probable - una quinta fuerza que excluya la detección directa de materia oscura, o una detección directa de materia oscura que excluya una quinta fuerza relevante - Bovy y Farrar dijeron que es imposible decirlo de antemano. “Ambos serían muy interesantes tanto teórica como observacionalmente”, dijo Bovy.

Anteriores investigaciones han sugerido la posibilidad de que existiera una quinta fuerza atractiva de largo alcance, la cual surge en varias extensiones del Modelo Estándar. Aunque la mayor parte de los modelos de materia oscura predicen que la fuerza entre las partículas de materia oscura es una fuerza de corto alcance, otros modelos tales como la supersimetría y la Teoría de Cuerdas, permiten la existencia de un bosón muy ligero que podrá transportar una fuerza de largo alcance en el sector oscuro.

En el estudio actual, la teórica quinta fuerza – una fuerza atractiva no gravitatoria de largo alcance – se acoplaría directamente con la materia oscura pero no con la materia visible común. No obstante, si las partículas de materia oscura interactuasen de forma no gravitatoria con la materia común, las correcciones cuánticas harían que la quinta fuerza surgiera en el sector visible también. Esta corrección cuántica tiene lugar cuando dos partículas virtuales de materia oscura se acoplan al escalar de la quinta fuerza y a dos quarks.

“Nuestro estudio revela una hasta ahora conexión no conocida entre las interacciones de la materia oscura con la materia común, y las propias auto-interacciones entre materia oscura”, dijo Farrar, profesor de física y Director del Centro de Cosmología y Física de Partículas de la Universidad de Nueva York.

Como explican Bovy y Farrar en su estudio, para ser astrofísicamente relevante (es decir, en el orden de la fuerza gravitatoria), el portador de la quinta fuerza debe tener un valor esperado de vacío del orden de la masa de Planck. A su vez, esto requiere que la materia oscura sea muy pesada en la mayor parte de escenarios. En los experimentos de detección directa, los científicos buscaban materia oscura observando las partículas de materia común retrocediendo debido a que son dispersadas por las partículas de materia oscura. Cuando la masa de las partículas de materia oscura se incrementa, los límite en el acoplamiento de la materia oscura y los quarks se hacen más restrictivos, provocando que la detección directa de la materia oscura sea más difícil.

Aparte de sus implicaciones en la detección directa de la materia oscura, también se ha teorizado que una quinta fuerza tendría impacto en la formación de estructuras a gran escala. Si la quinta fuerza fuese atractiva y tuviese un alcance muy grande, incrementaría de forma efectiva la fuerza de la interacción gravitatoria, y de esta forma acelerar la formación de estructuras. Como han demostrado estudios anteriores, tal fuerza podría reducir las discrepancias entre observaciones y predicciones en varias áreas, tales como incrementar el número de cúmulos galácticos y supercúmulos y reducir los vacíos, lo cual encajaría mejor con las observaciones.

Tal y como explican los científicos, los impactos de una posible quinta fuerza no requieren su existencia, pero motiva a los investigadores a explorar sus implicaciones.

“Jo Bovy y yo estamos observando cuáles son las restricciones análogas, entre las posibles señales de aniquilación de materia oscura (buscadas por los satélites Fermi-GLAST y otros experimentos como PAMELA y ATIC) y una quinta fuerza”, dijo Farrar. “También, en colaboración con otros, estoy estudiando los efectos en la cosmología de una fuerza de materia oscura de largo alcance e intentando mejorar las restricciones sobre ella en el Cúmulo Bala”.

Bovy añadió que también está investigando las implicaciones de fuerzas atractivas de corto alcance entre partículas de materia oscura, lo cual podría permitir la detección de aniquilación de materia oscura en las galaxias satélite de la Vía Láctea.


Más información: Bovy, Jo and Farrar, Glennys R. “Connection between a Possible Fifth Force and the Direct Detection of Dark Matter.” Physical Review Letters 102, 101301 (2009).

Autor: Lisa Zyga
Fecha Original: 26 de marzo de 2009
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Vía Ciencia Kanija

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28 marzo 2009

Diez cosas que no sabías sobre Plutón

El 13 de marzo de 2009 se cumplieron 79 años del anuncio del descubrimiento de Plutón. En aquel momento se lo consideró un planeta, hoy ya no es tal. No importa si algunos siguen creyendo que Plutón es un planeta, otros que es un mero planeta enano —como yo— o una bola de hielo o si para la mayoría el nombre sólo se parece al de un personaje de dibujos animados, porque aún así es un cuerpo astronómico muy interesante. Y hoy en día los astrónomos saben mucho más sobre este planeta enano que en 1930.

Crédito Poor Pluto de Mathias Pedersen

Estas razones llevaron a Phil Plait —defensor de la planetidad de Plutón— a publicar todo lo que se sabe sobre Plutón en diez breves secciones, como en su momento hizo con la Galaxia de la Vía Láctea. Y ésta, es la primera:

El descubrimiento de Plutón

Plutón fue en realidad detectado en 1919, pero nadie lo advirtió.

El cielo, para repetir una frase de Dave Bowman, está lleno de estrellas. La búsqueda de algo tan pequeño y distante como Plutón no es una tarea fácil. Sin embargo, hoy es mucho más sencillo de lo que solía ser, puesto que es posible programar telescopios para recorrer sistemáticamente el cielo y detectar automáticamente cualquier cosa que se haya movido.

Pero en aquellos días —en 1930, cuando Clyde Tombaugh descubrió a Plutón, o antes— era mucho más difícil. Los telescopios se guiaban a mano. En vez de detectores digitales se utilizaban placas de cristal gigantes rociadas con emulsión fotográfica. No tenían tanta sensibilidad como los instrumentos modernos. Tomaba horas conseguir una buena exposición e incluso un objeto tan débil como Plutón estaba cerca del límite de visibilidad.

Durante décadas los astrónomos habían propuesto la existencia de un noveno planeta: en particular, algunas observaciones de Neptuno señalaban que había algo extraño en su órbita, como si un cuerpo desconocido lo estuviera atrayendo —esto terminó siendo erróneo, ver la clase de los plutoides—. En las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX, los astrónomos rastrearon el cielo buscando ese planeta misterioso y tomaron numerosas fotografías de la región en la que se creía que podría estar el supuesto planeta.

Y lo encontraron. Pero no se dieron cuenta.

Cuando se descubre un objeto, los astrónomos lo observan durante un tiempo para determinar su órbita. Cuanto más se lo observa, mejor se comprende la órbita del objeto. Una vez determinada la órbita, es posible usar cálculos matemáticos para establecer no sólo donde estará en el futuro —efectuar una predicción— sino también donde ya estuvo —una retrodicción—. Se descubrió, al retroceder por la órbita de Plutón que éste había salido en unas fotografías tomadas en diciembre de 1919 y enero de 1920 —las imágenes de Plutón que llevaron al descubrimiento de Tombaugh se tomaron el 21, 23 y 29 de enero de 1930, y éste lo descubrió en febrero del mismo año—. Este asunto tiene su aspecto irónico porque las placas más antiguas se tomaran específicamente para descubrir el planeta, pero por alguna razón los astrónomos de aquella época no lo vieron.

También es posible que Plutón haya sido visto incluso antes. Después de todo, se sabe que Galileo vio a Neptuno mucho antes de que este planeta fuera descubierto. En uno de sus dibujos, lo que identificó como una estrella era en realidad el séptimo planeta, pero no se percató de su movimiento. Una pena. Si se hubiera dado cuenta, habría sido famoso.

Aquí encontrarás el resto de la serie.

Fuente: Bad Astronomy Blog

Vía El Sofista

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Controversia sobre un “fenómeno” galáctico

Se ha descubierto una extraña y diminuta galaxia, la cual carece de materia oscura y debe haber nacido en una etapa muy temprana del universo, pero los astrónomos aún debaten cómo se pudo formar tal objeto.

Una diminuta y extremadamente extraña galaxia se sitúa en los bordes de una galaxia mucho mayor y famosa de la Galaxia del Sombrero. Crédito: Telescopio Espacial Hubble

Conocida como SUCD1, el objeto galáctico es una ‘galaxia enana ultra-compacta’. Son mucho más brillantes y masivas que los cúmulos de estrellas que normalmente rodean las galaxias, y este descubrimiento puede completar el eslabón perdido en la comprensión de cómo evolucionan los cúmulos y galaxias.

La galaxia se descubrió usando el potente telescopio Keck II en la cima de Mauna Kea en Hawai por medio de cuatro astrónomos australianos, y publicaron sus resultados en el ejemplar de marzo de 2009 de Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

“Estábamos observando las propiedades del cúmulo de estrellas alrededor de la famosa Galaxia del Sombrero, cuando detectamos este objeto compacto que era mucho más brillante que cualquiera de sus compañeros”, dijo el astrónomo George Hau, de la Universidad de Swinburne en Melbourne.

“Tenía sólo el tamaño de un cúmulo estelar – el cual normalmente contiene aproximadamente un millón de estrellas – pero brillaba con tanta fuerza como una pequeña galaxia. Esto indicaba que el objeto era una galaxia enana ultra-compacta, un objeto muy inusual, conteniendo posiblemente 10 millones de estrellas”, comentó.

Evolución galáctica

Cómo se forma un fenómeno tan extraño es un misterio, pero el descubrimiento de SUCD1 ha presentado la oportunidad perfecta para resolver y rellenar otro capítulo vital de la evolución galáctica.

“Existe un gran debate en la comunidad astronómica sobre cómo se forman estos objetos. La teoría predominante es que son galaxias enanas a las que se ha despojado de su halo exterior de estrellas mediante la fuerza gravitatoria de su galaxia padre más grande, dejando solo un brillante núcleo de estrellas. Pero creemos que puede haber algo más: un cúmulo masivo de estrella que se ha formado independientemente”, explica Hau.

Propiedades inusuales

Otro aspecto inusual de la galaxia enana ultra-compacta es que es muy antigua – tal vez 10 mil millones de años, indicando que se formó en las etapas del universo, cuando las cosas eran más violentas y energéticas. Además, parece constar principalmente de estrellas, en lugar de la aún más enigmática materia oscura, la cual domina la masa de la mayor parte de las galaxias.

Puede que sea pequeña, pero SUCD1 no es tranquila, lanzando un potente flujo de rayos-X. El equipo cree esta es la primera vez que se detectan claramente emisiones de rayos-X procedentes de un objeto enano ultra-compacto.

Animado debate

“Basándonos en todas estas pruebas nuestra interpretación es que SUCD1 es un cúmulo masivo estelar que evolucionó por sí mismo – en lugar de una galaxia despojada de estrellas”, dijo Duncan Forbes, de la Universidad Swinburne. “No obstante, aún hay un debate muy animado por el momento”.

“Estos son unos descubrimientos apasionantes, y ciertamente cambiarán la forma en la que pensamos sobre cómo se forman las galaxias enanas ultra-compactas y los objetos relacionados. Por supuesto SUCD1 puede ser un caso especial, y obviamente necesitamos más muestras para señalar su origen”, dijo Forbes. “Es una época apasionante para trabajar en este campo”.


Fecha Original: 26 de marzo de 2009
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Vía Ciencia Kanija

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27 marzo 2009

¿Realmente existe la energía oscura?

¿O la tierra ocupa un lugar muy poco usual en el universo?

La expansión desigual del espacio, provocada por variaciones en la densidad de la materia a escala épica, podría producir los efectos que los astrónomos atribuyen convencionalmente a la energía oscura. Don Dixon

En la ciencia, las mayores revoluciones a menudo vienen disparadas por las discrepancias más pequeñas. En el siglo XVI, basándose en lo que daba la impresión a sus contemporáneos de ser esotéricas minucias en los movimientos celestes, Copérnico sugirió que la Tierra no era, de hecho, en centro del universo. En nuestra propia era, otra revolución comenzó hace 11 años con el descubrimiento de que el universo se aceleraba. Una minúscula desviación en el brillo de las estrellas en explosión llevó a los astrónomos a concluir que no tenían idea de en qué consistía el 70 por ciento del cosmos. Todo lo que podían decir es que el espacio estaba repleto de una sustancia distinta a las demás que empujaba la expansión del universo en lugar de volver a reunirlo. Esta sustancia se conoció como energía oscura.

Ahora, una década más tarde, la energía oscura sigue siendo tan misteriosa que algunos cosmólogos están revisitando los postulados fundamentales que les llevaron a deducir su existencia en un primer momento. Uno de estos es el producto de una revolución anterior: el Principio Copernicano de que la Tierra no es central ni tiene ninguna otra posición especial en el universo. Si descartamos este principio básico, surge una descripción asombrosamente diferente de lo que podemos tener en cuenta sobre las observaciones.

Para la mayor parte de nosotros es familiar la idea de que nuestro planeta no es más que una mota de polvo orbitando una estrella común, en algún punto cerca del borde de una galaxia corriente. Estamos en mitad de un universo poblado por miles de millones de galaxias que se extienden hasta nuestro horizonte cósmico, y esto nos ha llevado a creer que no hay nada especial ni único en nuestra posición. ¿Pero cuáles son las pruebas para esta humildad cósmica? ¿Y cómo seríamos capaces de decir si estamos en un lugar especial? Los astrónomos normalmente pasan por alto estas preguntas suponiendo que el hecho de que seamos tan corrientes, es suficientemente obvio para garantizar para no entrar en mayores discusiones. Tratar la idea de que puede que, de hecho, tengamos una posición especial en el universo es, para muchos, impensable. No obstante, esto es exactamente lo que un pequeño grupo de astrofísicos de todo el mundo ha estado considerando recientemente.

Irónicamente, suponer que nosotros somos insignificantes ha otorgado a los cosmólogos un gran poder de explicación. Esto nos ha permitido extrapolar lo que vemos en nuestra vecindad cósmica a todo el universo. Se han llevado a cabo grandes esfuerzos para construir nuevos y vanguardistas modelos del universo basados en el principio cosmológico de generación del Principio Copernicano que afirma que en cualquier momento dado del tiempo todos los puntos y direcciones del espacio parecen el mismo. Combinado con nuestra visión moderna del espacio, el tiempo y la materia, el principio cosmológico implica que el espacio se expande, que el universo se enfría y que está poblado por reliquias de sus calientes predecesores, todas estas predicciones corroboradas por observaciones.

Los astrónomos encontraron, por ejemplo, que la luz de las galaxias lejanas es más roja que las de las galaxias cercanas. Este fenómeno, conocido como desplazamiento al rojo, está claramente explicado como un alargamiento de las ondas de luz debido a la expansión del espacio. Además, los detectores de microondas revelan un telón casi perfectamente luso de radiación emanando de tiempos muy remotos: el fondo de microondas cósmico, una reliquia de la bola de fuego primordial. Huelga decir que estos éxitos son en parte resultado de nuestra propia humildad, cuando menor es nuestra propia relevancia, más podemos decir sobre el universo.

La oscuridad se cierne

Entonces, ¿por qué cambiarlo todo? Si el principio cosmológico tiene tanto éxito, ¿por qué deberíamos cuestionarlo? El problema es que recientes observaciones astronómicas han estado generando resultados muy extraños. A lo largo de la última década los astrónomos han encontrado que para un desplazamiento al rojo dado, las lejanas explosiones de supernovas parecen más tenues de lo esperado. El desplazamiento al rojo mide la cantidad de espacio que se ha expandido. Midiendo cuánta luz de las lejanas supernovas se ha desplazado al rojo, los cosmólogos pueden inferir cuánto más pequeño era el universo en la época de las explosiones comparado con el tamaño actual del universo. Cuanto mayor es el desplazamiento al rojo, mejor era el universo cuando estalló la supernova y por tanto más se ha expandido el universo entre ese momento y el actual.

El brillo observado de una supernova proporciona una medida de su distancia a nosotros, lo cual a su vez revela cuánto tiempo ha pasado desde que tuvo lugar el estallido. Si una supernova con un desplazamiento al rojo dado se atenúa más de lo esperado, entonces tal supernova debe estar más lejos de lo que los astrónomos había pensado. Su luz ha necesitado más tiempo para llegar hasta nosotros, y de aquí que el universo deba haber tenido más tiempo para crecer hasta su punto actual. Consecuentemente, el índice de expansión debe haber sido más lento en el pasado de lo que es en la actualidad. De hecho, las lejanas supernovas son lo bastante tenues como para que la expansión del universo deba haberse acelerado de forma que encajen con el actual índice de expansión.

Esta expansión acelerada es la gran sorpresa que disparó la revolución actual en la cosmología. La materia del universo debería tirar del tejido del espacio-tiempo, frenando la expansión, pero los datos de supernovas sugieren otra cosa. Si los cosmólogos aceptan el principio cosmológico y suponen que esta aceleración es igual en todos sitios, nos lleva a la conclusión de que el universo debe estar impregnado de una exótica forma de energía, la energía oscura, que ejerce una fuerza repulsiva.

Nada que encaje con la descripción de la energía oscura aparece en el Modelo Estándar de partículas fundamentales y fuerzas de la física. Es una sustancia que aunque no se ha medido de forma directa, tiene propiedades distintas a cualquier otra cosa que se haya visto y tiene una densidad de energía de aproximadamente 10120 veces menos de lo que se había ingenuamente esperado. Los físicos tienen ideas de lo que podría ser, pero siguen siendo especulativas. Para abreviar, estamos en gran parte a oscuras sobre la energía oscura. Los investigadores trabajan en un número de ambiciosas y caras misiones espaciales y terrestres para encontrar y caracterizar la energía oscura, sea lo que sea. Para muchos, es el mayor reto al que se enfrenta la cosmología moderna.

Una alternativa más lumiosa

Enfrentados a algo tan extraño y aparentemente improbable, algunos investigadores están revisitando el razonamiento que les llevó a esto. Una de las primeras suposiciones que se están cuestionando es si vivimos en una parte representativa del universo. ¿Podría tenerse en cuenta las pruebas de la energía oscura de otra forma si abandonásemos el principio cosmológico?

En el marco convencional, hablamos de la expansión del universo como un todo. Es muy similar a cuando hablamos de un globo que se hincha: discutimos cómo de grande puede ser todo el globo, no cuánto se infla cada zona aislada del globo. Pero todos hemos tenido alguna experiencia con esos molestos globos de fiesta que se inflan de forma desigual. Un anillo se amplia rápidamente, y el final necesita un rato para terminarse. En una visión alternativa del universo, una que abandone el principio cosmológico, el espacio también se expande de forma desigual. Surge de esta forma una descripción más compleja del cosmos.

Considera el siguiente escenario, sugerido por primera vez por George Ellis, Charles Hellaby y Nazeem Mustapha, todos de la Universidad de Ciudad del Cabo en Sudáfrica, y posteriormente continuado por Marie-Noelle Celerier del Observatorio París-Meudon de Francia. Supón que el índice de expansión está frenándose en todos lados, conforme la materia tira del espacio-tiempo y lo frena. Supón, además, que vivimos en un gigantesco vacío cósmico no totalmente vacío, sino uno en el cual la densidad media de materia es sólo la mitad o tal vez un tercio de la densidad exterior. Cuanto más vacía es una zona, menos materia contiene para frenar la expansión del espacio; de acuerdo con esto, el índice de expansión local es más rápido dentro del vacío que en el resto. El índice de expansión es más máximo en el centro del vacío y disminuye hacia los bordes, donde la mayor densidad exterior comienza a hacerse sentir. En un momento dado distintas partes del espacio se expandirán a índices diferentes, como el globo de fiesta que se infla de forma desigual.

Ahora, imagina que las supernovas estallan en distintas partes de este universo no homogéneo, algunas más cerca del centro del vacío, otras más cerca de los bordes y otras fuera del mismo. Si estamos cerca del centro del vacío u una supernova está lejos, el espacio se expande más rápido en nuestra vecindad de lo que lo hace en la posición de la supernova. Cuando la luz de la supernova viaja hacia nosotros, pasa a través de regiones que se expanden a índices incluso mayores. Cada región estira la luz una cierta cantidad cuando pasa por ella, y el efecto acumulativo produce el desplazamiento al rojo que observamos. La luz que viaja una distancia dada está desplazada al rojo menos de lo que lo estaría si todo el universo se expandiera a nuestro ritmo local. Inversamente, para lograr un cierto desplazamiento al rojo en tal universo, la luz tiene que viajar una distancia mayor de lo que lo haría en uno que se expandiera de manera uniforme, en cuyo caso la supernova tiene que estar más lejos y por tanto parecer más tenue.

Otra forma de decir esto es que la variación del índice de expansión con la posición imita una variación con el tiempo. De esta forma, los cosmólogos pueden explicar las inesperadas observaciones de supernova sin invocar a la energía oscura. Para que funcione tal explicación alternativa, tendríamos que vivir en un vacío de proporciones verdaderamente cósmicas. Las observaciones de supernova se extenderían a miles de millones de años luz, una fracción significativa de todo el universo observable. Un vacío tendría que tener un tamaño similar. Enorme para (casi) todos los estándares.

Una posibilidad exagerada

Entonces, ¿cómo de abrumador es este vacío cósmico? A primera vista, mucho. Parecería volar en la cara del fondo de microondas cósmico, el cual es uniforme en una parte en cada 100 000, por no mencionar la distribución aparentemente uniforme de las galaxias. Una inspección más detallada, no obstante, muestra que esta prueba puede que no sea tan concluyente.

La uniformidad de la antigua radiación requiere que el universo tenga casi el mismo aspecto en todas direcciones. Si es un vacío aproximadamente esférico y estamos razonablemente cerca del centro, estas observaciones no lo excluyen necesariamente. Además, el fondo de microondas cósmico tiene algunas características análogas que podrían explicarse potencialmente mediante inhomogeneidad a gran escala.

Para la distribución de galaxias, los estudios actuales no se extienden lo suficiente para descartar un vacío del tamaño que imitaría la energía oscura. Identifican vacíos menores, filamentos de materia y otras estructuras de cientos de millones de años luz de tamaño, pero el famoso vacío es de un orden de magnitud mayor. Actualmente estamos en un animado debate en la astronomía sobre si los estudios de galaxias corroboran el principio cosmológico. Un reciente análisis de David Hogg de la Universidad de Nueva York y sus colaboradores indican que las mayores estructuras del universo tienen aproximadamente 200 millones de años luz de tamaño; a mayores escalas, la materia parece distribuirse equitativamente, de acuerdo con el principio. Pero Francesco Sylos Labini del Centro Enrico Fermi en Roma y sus colegas argumentan que las mayores estructuras descubiertas hasta el momento están limitadas sólo por el tamaño de los estudios galácticos que las encontraron. Por lo que estructuras mayores podrían extenderse más allá del ámbito de los estudios.

Análogamente, supón que tienes un mapa mostrando una región de 10 kilómetros de anchura, en la cual un camino se extiende de un lado a otro. Sería un error concluir que el camino más largo posible es de 10 kilómetros de largo. Para determinar la longitud del camino más largo, se necesitaría un mapa que muestre claramente los extremos de todos los caminos, de tal forma que sepas su extensión total. De forma similar, los astrónomos necesitarían un estudio de galaxias que sea mayor que las mayores estructuras del universo si quieren demostrar el principio cosmológico. Si los estudios son ya lo bastante grandes, es el tema del debate.

Para los teóricos, también, un colosal vacío es difícil de tragar. Todas las pruebas disponibles sugieren que las galaxias y estructuras mayores como filamentos y vacíos crecen a partir de semillas cuánticas microscópicas que la expansión cósmica agrandó a proporciones astronómicas, y la teoría cosmológica hace formes predicciones de cuántas estructuras deberían existir con un cierto tamaño. Cuanto más grande es una estructura, más rara debería ser. La probabilidad de un vacío lo bastante grande para imitar la energía oscura es menor de una parte en 10100. Los vacíos gigantes pueden perfectamente existir ahí fuera, pero la posibilidad de encontrar uno en nuestro universo observable sería diminuta.

Aún así, existe una posible brecha. A principios de la década de 1990 uno de los autores de lo que ahora es el modelo estándar de los inicios del universo, Andrei Linde, y sus colaboradores de la Universidad de Stanford demostró que aunque los vacíos gigantes son raros, se expanden rápidamente al inicio y llegaron a dominar el volumen del universo. La probabilidad de que los observadores se encuentren a sí mismo dentro de tal estructura no son tas escasas después de todo. Este resultado demuestra que el principio cosmológico (que no vivimos en un lugar especial del universo) no siempre es lo mismo que el principio de mediocridad (que somos los observadores comunes). Se puede, por lo que parece, ser tanto común como vivir en un lugar especial.

Comprobando el vacío

¿Qué podrían decirnos las observaciones sobre si el universo está dirigido por la energía oscura o si vivimos en un lugar especia, como el centro de un gigantesco vacío? Para probar la presencia de un vacío, los cosmólogos necesitan un modelo que funcione de cómo es espacio, el tiempo y la materia deberían comportarse en su vecindad. Tal modelo se formuló en 1933 por Abb Georges Lemaitre, e independientemente re-descubierto un año más tarde por Richard Tolman y posteriormente desarrollado después de la Segunda Guerra Mundial por Hermann Bondi. El universo que imaginaron tenía unos índices de expansión que dependían no sólo del tiempo sino también de la distancia a un punto específico, justo como ahora se teoriza.

Con el modelo de Lemaitre-Tolman-Bondi en la mano, los cosmólogos pueden hacer predicciones sobre un rango de cantidades observables. Para empezar, considera la supernova que llevó en primer lugar a deducir la energía oscura. Cuantas más supernovas observan los astrónomos, más precisamente pueden reconstruir la historia de la expansión del universo. Estrictamente hablando, estas observaciones no pueden descartar el modelo del vacío, dado que los cosmólogos podrían recrear cualquier conjunto de datos de supernovas eligiendo una forma adecuada para el vacío. Para que un vacío fuese completamente indistinguible de la energía oscura, tendría que tener algunas propiedades realmente extrañas.

La razón es que la famosa expansión acelerada tiene lugar hasta el momento actual. Para que un vacío lo imite exactamente, el índice de expansión debe decrecer acusadamente lejos de nosotros y en cada dirección. Por tanto, la densidad de materia y energía debe incrementarse acusadamente lejos de nosotros y en cada dirección. El perfil de densidad debe tener un aspecto similar al de un sombrero de bruja del revés, la punta del sombrero corresponde con dónde vivimos. Tal perfil iría contra toda nuestra experiencia de qué aspecto tendrían las estructuras del universo: normalmente son lisas, no punteadas. Aún peor, Ali Van der Veld y Anna Flanagan, ambos de la Universidad de Cornell, demostraron que la punta del sombrero, donde vivimos, tendría que ser una singularidad, como las regiones ultradensas en el centro de un agujero negro.

No obstante, si el vacío tiene un perfil de densidad liso más realista, entonces aparece una firma observacional distintiva. Los vacíos lisos aún producen observaciones que podrían ser confundidas con la aceleración, pero su carencia de puntos indican que no reproducen exactamente los mismos resultados que la energía oscura. En particular, el índice aparente de aceleración varía con el desplazamiento al rojo de una forma reveladora. En un artículo junto a Kate Land, entonces en la Universidad de Oxford, demostramos que varios cientos de nuevas supernovas, sobre los cientos que tenemos actualmente, deberían ser suficientes para zanjar el tema. Las misiones de observación de supernovas son una muy buen opción de lograr pronto este objetivo.

Las supernovas no son las únicas observaciones disponibles. Jeremy Goodman de la Universidad de Princeton sugirió otra posible prueba en 1995 usando el fondo de microondas cósmico. En ese momento, la mejor prueba de la energía oscura aún no había surgido, y Goodman no estaba buscando explicación para ningún fenómenos de supernovas inexplicado, sino una prueba para el propio Principio Copernicano. Su idea era usar lejanos cúmulos de galaxias como espejos para observar el universo desde distintas posiciones, como un vestidor celestial. Los cúmulos de galaxias reflejan una pequeña fracción de la radiación de microondas que impacta en ellos. Midiendo cuidadosamente el espectro de esta radiación, los cosmólogos podrían deducir algunos aspectos de cómo se vería el universo si se observara desde uno de ellos. Si un desplazamiento en nuestro punto de vista cambiara el aspecto del universo, sería una poderosa prueba para un vacío o una estructura similar.

Dos equipos de cosmólogos pusieron a prueba esta idea recientemente. Robert Caldwell de Dartmouth College y Albert Stebbins del Laboratorio del Acelerador Nacional Fermi en Batavia, Illinois, estudiaron medidas precisas de las distorsiones en el fondo de microondas, y Juan Garcíaa-Bellido de la Universidad de Madrid y Troels Haugbolle de la Universidad de Aarhus en Dinamarca observaron directamente a un cúmulo aislado. Ninguno de los grupos detectó un vacío; lo más que pudieron hacer los investigadores fue refinar las propiedades que podría tener tal vacío. El satélite Planck Surveyor, sque está previsto que se lance este mes, debería ser capaz de colocar límites más estrictos a las propiedades del vacío y tal vez descartarlo por completo.

Una tercera aproximación, defendida por Bruce Bassett, Chris Clarkson y Teresa Lu, de la Universidad de Ciudad del Cabo, es hacer medidas independientes del índice de expansión en distintas posiciones. Los astrónomos normalmente miden los índices de expansión en términos de desplazamiento al rojo, el cual es el efecto acumulativo de la expansión de todas las regiones del espacio entre un cuerpo celeste y nosotros. Acumulando todas estas regiones, el desplazamiento al rojo no puede distinguir entre una variación del índice de expansión en el espacio de una en el tiempo. Sería mejor medir el índice de expansión en posiciones espaciales específicas, separando los efectos de la expansión en otras posiciones. Esta es una propuesta difícil, no obstante, y aún debe realizarse. Una posibilidad es observar cómo se forman las estructuras en distintos lugares. La formación y evolución de las galaxias y los cúmulos galácticos dependen, en gran medida, del índice de expansión local. Estudiando estos objetos en distintas localizaciones y teniendo en cuenta otros efectos que desempeñan un papel en su evolución, los astrónomos pueden ser capaces de cartografiar sutiles diferencias en el índice de expansión.

Un lugar no tan especial

La posibilidad e que vivamos en medio de un gigantesco vacío cósmico es un rechazo extremo del principio cosmológico, pero existen posibilidades intermedias. El universo podría obedecer el principio cosmológico a grandes escalas, pero los vacíos más pequeños y los filamentos que los estudios galácticos han descubierto podrían imitar de forma colectiva los efectos de la energía oscura. Tirthabir Biswas y Alessio Notari, ambos de la Universidad McGill, así como Valerio Marra y sus colaboradores, entonces en la Universidad de Padua en Italia y la Universidad de Chicago, han estudiado esta idea. En sus modelos, el universo parece un queso suizo uniforme en su globalidad pero salpicado de agujeros. Por consiguiente, el índice de expansión varía ligeramente de un lugar a otro. Los rayos de luz emitidos por las lejanas supernovas viajan a través de multitud de estos pequeños vacíos antes de llegar a nosotros, y las variaciones en el índice de expansión varían su brillo y desplazamiento al rojo. Hasta el momento, no obstante, la idea no parece muy prometedora. Uno de nosotros (Clifton), junto con Joseph Zuntz de Oxford, demostró recientemente que reproducir los efectos de la energía oscura necesitaría grandes cantidades de vacíos de densidad muy baja, distribuidos de una forma especial.

Otra posibilidad es que la energía oscura sea un artefacto de las aproximaciones matemáticas que usan rutinariamente los cosmólogos. Para calcular el índice de expansión cósmica, normalmente contamos cuánta materia contiene una región del espacio, dividida por el volumen de la región y de aquí se llega a la densidad media de energía. Entonces insertamos esta densidad media en las ecuaciones de Einstein de la gravedad y determinamos el índice medio de expansión del universo. Aunque la densidad varía de un lugar a otro, tratamos estas dispersiones como pequeñas fluctuaciones sobre la media global.

El problema es que resolver las ecuaciones de Einstein para una distribución media de materia no es lo mismo que resolverlas para la distribución de materia real y luego hacer la media de la geometría resultante. En otras palabras, hacemos la media y luego resolvemos, cuando realmente deberíamos resolver y hacer la media.

Resolver el conjunto completo de ecuaciones para incluso una vaga aproximación del universo real es impensablemente complejo, y por tanto la mayor parte de nosotros tomamos el camino más simple. Thomas Buchert de la Universidad de Lyon en Francia ha iniciado la tarea de determinar cómo de buena es esta aproximación con respecto a la realidad. Ha introducido un conjunto extra de términos en las ecuaciones cosmológicas para tener en cuenta el error introducido por la media antes de la resolución. Si estos términos se demuestra que son pequeños, entonces la aproximación es buena; si son grandes, no lo es. Estos resultados, hasta el momento, no son concluyentes. Algunos investigadores han sugerido que los términos extra pueden ser suficientes para tener en cuenta toda la energía oscura, mientras que otros afirman que son nimios.

Las pruebas observacionales para distinguir entre la energía oscura y los modelos de vacío se llevarán a cabo en un futuro muy cercano. El Estudio del Legado de Supernovas, liderado por Pierre Astier de la Universidad de París, y la Misión Conjunta de Energía Oscura, actualmente en desarrollo, deberían indicar la historia de la expansión del universo. El satélite Planck Surveyor y una variedad de instrumentos terrestres y en globos cartografiarán el fondo de microondas en un detalle incluso mayor. El Conjunto del Kilómetro Cuadrado, un gigantesco radiotelescopio planificado para 2020, nos suministrará un estudio de todas las galaxias en nuestro horizonte observable. Esta revolución en la cosmología comenzó hace una década, y está lejos de terminar.


Autor: Timothy Clifton y Pedro G. Ferreira
Fecha Original: 23 de marzo de 2009
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Vía Ciencia Kanija

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El Universo (2ª temp.): 01 Lunas extraterrestres

Primer capítulo (de 18) de la segunda temporada de "EL Universo", una superproducción que explora, a través de recreaciones en 3D e imágenes en alta definición, los lugares más recónditos del espacio.

Ha llegado el momento de examinar de nuevo un universo muy antiguo. En sus misterios, encontramos los secretos de nuestro pasado y la llave para nuestro futuro.

Ésta es la historia de lo que hemos aprendido sobre el espacio. Han pasado cincuenta años desde que la humanidad se aventuró en el espacio exterior, pero es ahora cuando los cielos empiezan a revelarnos sus grandes secretos. Los robots nos permiten ver las rocas rojas de Marte. La sondas de la NASA viajan a velocidades increíbles para estudiar los cometas. Los telescopios de gran alcance captan las imágenes violentas del nacimiento de estrellas y de su desaparición en los agujeros negros. Todo ello ha cambiado de forma extraordinaria nuestra percepción. Mientras nuestro planeta se abrasa por los efectos del calentamiento global, es lógico mirar al cielo y preguntarse sobre el resto del universo. ¿Existe algún otro lugar que pueda albergar vida? ¿O es verdad que no hay ningún otro sitio como nuestro hogar, como la Tierra? Cada episodio de esta serie examinará cómo se llevaron a cabo los descubrimientos, así como las fascinantes historias de los científicos y los exploradores que se atrevieron a adentrarse en ese territorio desconocido que supone el universo.


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26 marzo 2009

Hallan meteoritos del asteroide 2008 TC3

¿Se acuerdan cuando en octubre de 2008 el asteroide 2008 TC3 apareció en escena? Esa fue la primera ocasión en que se predijo —y exitosamente— el impacto de un meteorito sobre la Tierra. Por suerte no era tan grande como para causar daños y, además, su trayectoria cruzaba un área poco habitada de Africa. Surcó el cielo sobre el norte de Sudán en la madrugada del 7 de octubre de 2008 y luego explotó a 37 km de altura, sobre el Desierto de Nubia, antes de que la atmósfera pudiera reducir su velocidad. Se creyó que el asteroide se había desintegrado hasta hacerse polvo. Pero Peter Jenniskens, un astrónomo especializado en meteoritos del Centro Carl Sagan del Instituto SETI, pensó que había una oportunidad de recuperar algunos de los restos del asteroide. Y tenía razón.

Mapa del Desierto de Nubia, al norte de Sudán, con la proyección terrestre de la trayectoria del asteroide 2008 TC3 y la ubicación de los meteoritos recuperados (clic en la imagen para ampliarla).

Hasta ahora nunca se habían encontrado restos de una explosión a tanta altura. Pero cambió la suerte. Jenniskens, junto con Mauwia Shaddad, del Departamento de Física y la Facultad de Ciencias de la Universidad de Jartum, y un equipo de estudiantes y colaboradores, recuperaron 15 fragmentos con una masa total de 563 g durante el 5 y 8 de diciembre de 2008. En una segunda campaña, llevada a cabo entre el 25 y el 30 de diciembre, recolectaron 47 meteoritos (3,95 kg). El rango de las masas va desde 1,5 g a 283 g, y cubren una extensión de 29 km a lo largo de la trayectoria prevista para los restos del 2008 TC3.

El estudio de cómo un objeto refleja la luz solar permite inferir los minerales que se encuentran en su superficie. Así, los astrónomos agrupan en clases a los asteroides e intentan asignar los distintos tipos de meteoritos a cada clase. El 2008 TC3 había sido observado por varios grupos de astrónomos, y un equipo del Observatorio de La Palma, con sede en las Islas Canarias, que pudo medir la luz solar reflejada por el asteroide.

En el Instituto SETI medieron las propiedades de reflexión del meteorito y descubrieron que tanto el asteroide como sus fragmentos meteoríticos reflejaban la luz de una manera muy parecida y a su vez similar a la de los asteroides de la clase F. De esta clase de asteroides se conocían las propiedades de su espectro a partir de las mediciones telescópicas, pero no había rocas hasta ese momento para estudiar la correspondiente clase de meteoritos.

Cuando el Sistema Solar estaba en sus orígenes, pequeñas partículas de polvo se unieron para formar cuerpos más grandes, un proceso de acumulación que finalmente llevó a los asteroides. Algunos de estos cuerpos colisionaron tan violentamente que se fundieron por completo.

2008 TC3 es un caso intermedio, ya que está parcialmente fundido. Los estudios determinaron que los meteoritos del 2008 TC3, ahora llamados "Almahata Sitta", son acondritos de la clase de los ureilitas anómalos: son muy oscuros, porosos y ricos en carbono. El material recuperado de 2008 TC3 podría servir para descartar muchas teorías sobre el origen de esta clase de meteoritos.

Fuente Nancy Atkinson para Universe Today (en inglés).

Vía El Sofista

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25 marzo 2009

Sombras lunares señalan la llegada del equinoccio a Saturno

En un signo inequívoco de que Saturno se acerca a una época especial – llamada equinoccio – durante su viaje alrededor del Sol, las imágenes tomadas por las cámaras de la nave Cassini de la NASA han captado, por primera vez, la sombra que arrojan las lunas del planeta sobre la amplia extensión de sus anillos.

Como la Tierra y la mayor parte del resto de planetas, el giro de Saturno sobre su eje está inclinado con respecto a su movimiento alrededor del Sol. Esta condición da como resultado el paso cíclico del Sol, visto desde Saturno, del hemisferio sur al norte y de vuelta al sur, y el completo barrido de cambios estacionales en Saturno y sus lunas y anillos, a lo largo del curso del año saturniano, equivalente a 29,5 años terrestres. De esta forma, cada 15 años terrestres aproximadamente, o la mitad del año de Saturno, el Sol cruza el plano que contiene los anillos del planeta.

Durante esta época las sombras de los anillos del planeta caen en la región ecuatorial del mismo, y las sombras de las lunas de Saturno externas a los anillos, especialmente aquellas cuyas órbitas están inclinadas con respecto al ecuador, empiezan a cortarse con los anillos del planeta. Cuando ocurre esto, el periodo del equinoccio se ha iniciado, y cualquier protuberancia vertial dentro de los anillos, incluyendo pequeñas lunas incrustadas y estrechas ondulaciones verticales en los anillos, arrojarán también sombras sobre los anillos. Exactamente en el momento del equinoccio, las sombras de los anillos en el planeta quedarán confinadas a una fina línea alrededor del ecuador de Saturno y los propios anillos se oscurecerán, quedando iluminados sólo en sus bordes. El próximo equinoccio en Saturno, cuando el Sol pasará del sur al norte, es el 11 de agosto de 2009.

Debido a estas circunstancias únicas de iluminación, los científicos de imágenes de Cassini han esperado ansiosos observar el planeta y sus anillos alrededor de la época del equinoccio, y la primera misión extendida de Cassini, que empezó el 1 de julio de 2008, y se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2010, está dirigida a recopilar observaciones durante este momento. De aquí su nombre: Misión Equinoccio de Cassini. La llegada de esta nueva geometría comienza con la aparición de las sombras de la luna de Saturno en la helada plataforma de sus anillos.

Los científicos de imágenes de Cassini predijeron por primera vez cuándo y dónde caerían la sombra de las lunas sobre los anillos y planificaron una secuencia especial de imágenes con esas posiciones como objetivo.

Y esas predicciones se han cumplido. Se han publicado las imágenes y video de las sombras lunares deslizándose sobre los anillos para celebrar estos avistamientos. Pueden encontrarse en http://ciclops.org, http://saturn.jpl.nasa.gov y http://www.nasa.gov/cassini.

Aparte de unas bonitas imágenes, estas observaciones y las que vendrán, podrían proporcionar una valiosa información respecto a la presencia de alguna desviación en los anillos sobre una forma perfectamente plana. Yendo hacia fuera del planeta, los anillos principales se conocen como C, B, y A. El sistema de anillos de Saturno es amplio, extendiéndose cientos de miles de kilómetros. Pero los anillos principales tienen apenas 10 metros de grosor, y están dentro del anillo F el cual es verticalmente más grueso que los A, B y C, haciendo que sea difícil la determinación de las desviaciones verticales interiores cuando se fotografían los anillos de lado.

“Esperamos que tales imágenes nos ayuden a medir cualquier curvatura vertical en los anillos A y B”, dijo John Weiss, asociado al equipo de imágenes que planificó las observaciones del Laboratorio Central de Imágenes de Cassini para Operaciones (CICLOPS) dentro del Instituto de Ciencia Espacial en Boulder, Colorado. “Dado que conocemos cómo de grandes son las lunas, y dónde están en sus órbitas alrededor de Saturno cuando arrojan sus sombras, tenemos toda la información necesaria para deducir cualquier estructura vertical sustancial que pueda estar presente”.

El 8 de enero, Epimeteo, una pequeña luna de 113 kilómetros de diámetro, fue la primera luna observada en arrojar una sombra sobre el anillo exterior del anillo A. El siguiente es Pan, de 30 kilómetros de diámetro y orbitando dentro de los anillos, fue captada haciendo sobra en el anillo A el 12 de febrero. Finalmente, más lunas arrojarán sombras sobre los anillos y todas crecerán conforme se aproxime el equinoccio exacto. Las sombras tendrá su longitud máxima justo después del equinoccio cuando el Sol cruce exactamente el plano de los anillos el 11 de agosto de 2009.

“Una de las mejores cosas de estar en órbita alrededor de Saturno son esas oportunidades de expandir la mente que surgen cada cierto tiempo de ver algún fenómeno celeste que no podría ser posible observarlo en la Tierra”, dijo Carolyn Porco, líder del grupo de imágenes de Cassini en Boulder, Colorado. “Es una de esas ocasiones en las que tienes un verdadero sentimiento de ser un privilegiado de estar vivo … ahora … para ser testigo de unos avistamientos tan notables. Y desde esa perspectiva, el próximo año será uno especialmente bueno para hacer una observación tras otra”.


Autor: Joe Mason
Fecha Original: 23 de marzo de 2009
Enlace Original

Vía Ciencia Kanija

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23 marzo 2009

Estalla una estrella y, tal vez, una teoría

Una estrella masiva un millón de veces más brillante que nuestro Sol estalló demasiado pronto en su vida, lo que sugiere a los científicos que no conocemos la evolución estelar tan bien como pensábamos.

Arriba, una fotografía terrestre de 2005 de la estrella en explosión SN 2005gl en la galaxia NGC 266. Abajo a la izquierda: una imagen del archivo de Hubble en luz visible de 1997 de la región de la galaxia donde estalló la supernova. El círculo blanco marca la estrella progenitora. Abajo en el centro: imagen del infrarrojo cercano del telescopio Keck de la explosión de supernova en 2005. Abajo a la derecha: Imagen de seguimiento en luz visible de Hubble tomada el 26 de septiembre de 2007. Nota que puede observarse una fuente brillante en los tres paneles cerca del lugar de la supernova, pero la estrella progenitora ha desaparecido.

“Esto podría significar que estamos fundamentalmente equivocados sobre la evolución de las estrellas masivas, y que se necesita una revisión de las teorías”, dijo Avishay Gal-Yam del Instituto Weizmann de Ciencia en Rehovot, Israel.

De acuerdo con la teoría, la estrella condenada, aproximadamente de 100 veces la masa de nuestro Sol, no era lo bastante madura para haber evolucionado una núcleo masivo de hierro de cenizas de la fusión nuclear, lo que se considera un prerrequisito para una implosión del núcleo que dispare el tipo de estallido de supernova que se vio.

El nuevo estudio implica viejas imágenes que acaban de ser comparadas. Es una de las raras instancias donde se ha encontrado el progenitor de la estrella en explosión.

El estallido, conocido como supernova SN 2005gl, se vio a una distancia de 215 millones de años luz en la galaxia espiral barrada NGC 266 el 5 de octubre de 2005. Las imágenes del archivo del Telescopio Espacial Hubble, tomadas en 1997, revelan la estrella, antes dela explosión, como una muy luminosa.

El progenitor había sido propuesto con anterioridad, pero ahora ha sido sólidamente identificado, de acuerdo con un estudio publicado el domingo en la versión on-line de la revista Nature.

La estrella progenitora era tan brillante que probablemente pertenecía a la clase de estrellas conocidas como Variables Azules Luminosas (LBVs), “debido a que ningún otro tipo de estrella es intrínsecamente tan brillante”, dijo Gal-Yam. Cuando una estrellas de la clase LBV evoluciona arroja gran parte de su masa en un violento viento estelar. Sólo en este punto desarrolla un gran núcleo de hierro, entonces colapsa en una explosión.

La inesperada explosión podría significar que otras estrellas pueden comportarse de una forma no esperada anteriormente, incluyendo una relativamente cerca de casa, conocida como Eta Carinae, apenas a 7500 años luz de distancia en nuestra galaxia de la Vía Láctea. Las estrellas extremadamente masivas y luminosas que alcanzan las 100 masas solares, como es el caso de Eta Carinae, se espera que pierdan todo su envoltura de hidrógeno antes de sus explosiones finales como supernova.

“Estas observaciones demuestran que muchos detalles en la evolución y destino de las LBVs siguen siendo un misterio”, dijo Mario Livio del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial en Baltimore. “Deberíamos seguir manteniendo un ojo sobre Eta Carinae, puede sorprendernos de nuevo”.

“La identificación del progenitor demuestra que, al menos en algunos casos, las estrellas masivas estallan antes de perder la mayor parte de su envoltura de hidrógeno, lo que sugiere que la evolución del núcleo y la evolución de la envoltura están menos acopladas de lo que anteriormente se creía, un hallazgo que puede requerir una revisión de la teoría de evolución estelar”, dijo el coautor Douglas Leonard de la Universidad Estatal de San Diego.

Una posibilidad es que el progenitor de SN 2005gl sea en realidad un par de estrellas, un sistema binario que se fusionó. Esto habría disparado reacciones nucleares que iluminaron enormemente la estrella, haciéndola más luminosa y menos evolucionada de lo que era en realidad.

“Esto también deja abierta la cuestión de que puede haber otros mecanismos que disparen las explosiones de supernova”, dice Gal-Yam. “Puede que estemos pasando por alto algo muy básico en la comprensión de cómo una estrella superluminosa pierde su masa”.

Gal-Yam informa de que la observación reveló que sólo una pequeña parte de la masa de la estrella salió despedida en la explosión. La mayor parte del material, dice Gal-Yam, fue arrastrado en el colapso del núcleo que se ha convertido, probablemente en un agujero negro de una masas estimada de entre 10 y 15 masas solares.


Autor: Plantilla de SPACE.com
Fecha Original: 22 de marzo de 2009
Enlace Original

Vía Ciencia Kanija

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