"El Cosmos está constituido por todo lo que es, lo que ha sido o lo que será" Carl Sagan

31 marzo 2009

Cubitos de hielo en el espacio

Los investigadores determinan la composición y órbita de dos lunas en los límites de nuestro Sistema Solar.

Este diagrama muestra el movimiento de la luna más grande y exterior, Hi’iaka y la luna interior Namaka orbita el planeta enano Haumea (punto central azul). Los movimientos se muestran para 2005 (en rojo) y para 2008 (en púrpura).D. Ragozzine

Se necesitaría un vaso realmente alto para contener los dos objetos espaciales que los investigadores han identificado ahora como cubitos de hielo en los límites de nuestro Sistema Solar. El mayor de los cuerpos helados tiene aproximadamente el diámetro de Ohio, la menos de las dos el de Rhode Island. Ambos cuerpos son lunas del planeta enano Haumea. El trío, descubierto a finales de 2004 y 2005, residen en el Cinturón de Kuiper, una reserva de objetos más allá de la órbita de Neptuno cuyo habitante más famoso es Plutón.

El espectro tomado de la mayor y más exterior de las dos lunas, llamada Hi’iaka, tenía indicaciones de que su superficie, al contrario que la mayor parte de los objetos del Cinturón de Kuiper, está hecho de hielo de agua casi cristalina y pura. Ahora, un nuevo espectro tomado con el Telescopio Espacial Hubble, no sólo confirma la composición de Hi’iaka, sino que por primera vez también muestra la superficie de la luna menor, Namaka, que tiene la misma composición. Debido a que ambas lunas son demasiado pequeñas para haber pasado por calentamientos y enfriamientos que habría provocado que los elementos más pesados cayeran hacia el núcleo, las superficies heladas es probable que sea justas representaciones del interior de las lunas.

“Estos objetos podría ser, básicamente, cubitos de hielo”, dice Michael Brown del Instituto Tecnológico de California en Pasadena, co-descubridor de Haumea y sus lunas. Brown y su colega de Caltech Wesley Fraser describen las nuevas observaciones on-line en arxiv.org/abs/0903.0860 y en el ejemplar del 10 de abril de Astrophysical Journal Letters.

Los helados hallazgos son sólo una curiosidad cósmica. Haumea, cuyo rápido giro se cree que ha modificado su forma hacia un balón de rugby aplastado, está glaseado con hielo de agua. (El interior del planeta enano, por el contrario, está hecho de material mucho más denso). La similitud entre la superficie de Haumea y sus lunas sugieren con fuerza que estos satélites no eran residentes del Cinturón de Kuiper que fueron capturados por Haumea, sino que fueron arrancados de la superficie del planeta enano como resultado de un evento cataclísmico.

Efectivamente, Haumea es el único objeto del Cinturón de Kuiper conocido que tiene una familia colisional — trozos creados cuando un gran impactador, tal vez de 500 km de diámetro, impactó con el planeta enano en el pasado lejano.

En la mitología hawaiana, Hi’iaka y Namaka eran hijas de Haumea, la diosa de la fertilidad, y los nuevos hallazgos proprocionan pruebas frescas de que estas lunas son, efectivamente, la prole del planeta enano, dice Brown.

“En un valor nominal, parece que la familia colisional de Haumea y las lunas son una y la misma — el producto de algún extraordinario evento” en los inicios de la historia del Sistema Solar, comenta Daniel Fabrycky del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica en Cambridge, Massachussetts.

En un estudio aparte, Brown y su colega de Caltech Darin Ragozzine usaron tanto el Hubble como el Observatorio Keck en la cima del Mauna Kea en Hawai para seguir los movimientos de las dos lunas parientes en relación a Haumea. Esta observación detallada de las órbitas de las lunas revelan que, vistas desde la Tierra, Namaka y Haumea comenzaron a transitar, o pasar una frente a otra, hace dos años. Los investigadores publicaron sus hallazgos on-line el 26 de marzo en arxiv.org/abs/0903.4213, y el informe también aparecerá en un próximo ejemplar de Astronomical Journal.

A lo largo de los próximos años, Namaka viajará a través de distintas secciones de Haumea. La duración de cada paso y la cantidad de luz atenuada de Haumea revelará la forma exacta y el tamaño de ambos cuerpos, dice Ragozzine.

Un evento particularmente raro e intrigante tendrá lugar el próximo 2 de julio, añade, cuando Namaka pase frente a Hi’iaka. Las observaciones de este paso podrían revelar una buena cantidad de nueva información sobre ambas lunas.


Autor: Ron Cowen
Fecha Original: 27 de marzo de 2009
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